Autor Tema: LA IMPORTANCIA DE ELEGIR LA CAÑA CORRECTA  (Leído 4929 veces)

Desconectado Morralla

  • Pescador
  • *
  • Mensajes: 26
  • Karma: 1
    • Ver Perfil
LA IMPORTANCIA DE ELEGIR LA CAÑA CORRECTA
« en: Octubre 21, 2008, 13:45 pm »
Por supuesto, la que pesca no es la caña, sino la persona. Eso todos los pescadores lo sabemos, pero también sabemos que los resultados pueden variar muy mucho si utilizamos uno u otro equipo; por eso es tan importante que a la hora de seleccionar la caña que utilizaremos para la práctica de cualquier modalidad de pesca, tengamos muy claro cuáles son las necesidades y requisitos que debemos exigirle. Así, si desea usted adquirir una caña para el Surfcasting lo primero que debe tener en cuenta es que ésta se va a convertir prácticamente en una extensión de su propio brazo. Existen cañas especialmente fabricadas para la práctica de este tipo de pesca y que, por lo tanto, cuentan con unas características especiales.
Conviene que las conozca y que sepa en qué medida influyen cada una de ellas en la obtención de resultados.
Un punto importante a tener en cuenta en la selección de la caña para la práctica de este tipo de pesca es la especie que vayamos a pescar (o por lo menos la que es nuestro objetivo), ya que en función de las características de la misma deberemos dar mayor importancia a la potencia de la caña (especies grandes, que opongan una fuerte resistencia) o a su flexibilidad (especies de menor tamaño cuya picada sea menos perceptible).
Dicho esto, no está de más comentar que siempre es recomendable llevar varias cañas en nuestras jornadas de pesca en la playa, dos es un número apropiado teniendo en cuenta la necesidad de vigilarlas y de desplazarse para hacerlo correctamente.
MATERIAL
La primera decisión que debemos tomar a la hora de seleccionar nuestra caña para el surfcasting es la de elegir el material en que ésta esté realizada. Sin lugar a dudas las opciones principales a barajar se centran en dos: la fibra de vidrio y el carbono.
El carbono aparece en principio como la opción más adecuada, puesto que da como resultado cañas mucho más ligeras y, en consecuencias, más fáciles de lanzar. Además en nuestros días este material cuenta con fusiones de titanio y kevlar, dando lugar a cañas que se convierten en auténticas joyas de alta tecnología que resultan un auténtico lujo para todos aquellos que las manejan.
El carbono permite además una recuperación más rápida, lo que sin duda también influirá en la calidad de nuestros lances.
Por supuesto el gran inconveniente de estos materiales no es otro que el de su coste, algo más elevado.
La fibra de vidrio es un material surgido en los años 40 del pasado siglo XX, época en la que supuso una auténtica revolución, permitiendo la creación de los novedosos formatos telescópicos. Al contrario de lo que muchos piensan, la fibra de vidrio aún se utiliza en nuestros días, especialmente para la fabricación de punteros que buscan unas características concretas.
Una caña para el surfcasting debe ser rígida, pero debemos de ser conscientes de que esa rigidez también tiene sus desventajas. Entre todas ellas, la más importante es que se reduce la sensibilidad de la caña hacia las picadas, provocando que algunas resulten imperceptibles para el pescador. Esto hace que muchos se decanten por cañas en cuya cima se colocan materiales más blandos como la fibra de vidrio, lo que siempre resulta una buena opción.
LONGITUD
Por supuesto la primera premisa que debe cumplir una caña para el Surfcasting es que sea lo suficientemente larga, oscilando sobre los 4,5 metros (con un mínimo de 3,5 m. y un máximo de 5 m.).
De cualquier manera en la elección definitiva de la longitud deberemos tener en cuenta ciertos condicionantes como la propia estatura del pescador, teniendo en cuenta que lo más importante es que nos resulte cómoda a la hora de lanzar.
Una comodidad que siempre deberá estar supeditada a la necesidad de que el lance alcance la línea posterior del rompiente de las olas, si queremos obtener algún resultado en este tipo de pesca.
Otro punto que debemos tener en cuenta a la hora de determinar la longitud adecuada de nuestra caña es el lugar donde vayamos a desarrollar la acción de pesca, puesto que si pescamos desde la orilla de la playa, lo más aconsejable será el uso de cañas largas y potentes, de unos 3,80 a 4,20 metros de largo con una acción de 80 a 100 minimo, yo aconsejo 100-200, con las que podremos superar la línea de rompiente. En cambio, si pescamos desde acantilados o rompientes las cañas pueden ser algo mas cortas, con el fin de facilitar la maniobra del lance desde nuestro punto de pesca entre las salientes de las piedras.
Una de las mayores dudas aparece a la hora de seleccionar los tramos ¿2 ó 3 tramos? Las cañas de dos tramos han irrumpido en el mercado, comiendo algo de terreno a las de 3. En nuestra opinión, la mejor opción es la de tres tramos, entendiendo que resulta mucho más cómoda de transportar (una caña de dos tramos tienen una medida desmontada de alrededor de los 2 m., ¿ha intentado alguna vez guardarla en un coche?). Estas cañas de tres tramos suelen llevar aparejada una acción media, muy cómoda y adecuada para la pesca cotidiana en nuestras playas. Nos permiten una pesca fácil, alejada de cualquier tipo de complejidad técnica.
Dicho esto, para los pescadores técnicos que practican lances de péndulo técnicamente complicados, no estará de más que consideren la caña de dos tramos como la mejor opción.
Pero además de todo esto, cuando esté realizando su elección le aparecerá una nueva consulta:
¿caña telescópica o enchufable? Lo primero que debemos saber es que ambas opciones son, en lo que se refiere a las características mecánicas, muy similares, permitiéndonos lances muy similares en cualquier caso (siempre y cuando cuenten con el mismo tipo de carbono, la misma acción y la misma longitud).
POTENCIA
Definiremos potencia como la capacidad de una caña para flexionarse hasta el límite de su resistencia (es decir, sin romperse).
Si hay algo que destaca en la pesca al surfcasting es la potencia que se necesita para su desarrollo. Por supuesto la pesca en el mar, por sus características y por las cualidades y pesos de las especies que pueden ser capturadas, requiere de la utilización de materiales de mayor resistencia y durabilidad.
Cada caña tiene marcada su potencia en su tramo inicial, expuesta mediante un indicativo de dos cifras que enclavan un rango de pesos (es decir, el baremo de pesos que podemos lanzar con esa caña). De acuerdo con el sistema métrico europeo, vienen expresadas en gramos, pero
existen modelos que lo expresan en onzas, en cuyo caso conviene saber que una onza equivale a 28,349 g. (aunque, para simplificar, podemos multiplicar por 30).
Por eso las cañas para esta modalidad de pesca resultan enormemente resistentes, con la finalidad de soportar los grandes pesos de algunas piezas que en alguna ocasión tendremos oportunidad de levantar.
Pero esta resistencia no puede estar, en ningún caso, en contra de la flexibilidad; tanto es así que cualquier experto le dirá que resulta imprescindible que la caña que utilicemos en el Surf Casting pueda flexionarse en toda su longitud.
ACCIÓN
Tal y como hemos señalado, la medida más utilizada en nuestro país es la de 4,5 metros, y con una acción de 100 - 200 gramos. Esto es debido a que es el modelo más versátil y que mejor se adapta a cualquier condición de pesca.
A la hora de seleccionar la acción de nuestra caña, deberemos decantarnos entre tres opciones diferentes:
– Acción de punta (fast): aquella en la que trabajan sólo las partes finales de la caña, es decir, la punta. Este tipo de acción exige una reacción muy rápida, lo que supone un clavado inmediato y preciso. Por todo ello resulta adecuada para lances muy largos y para pescadores que cuentan con una técnica bastante depurada para obtener un buen rendimiento de la caña.
– Acción media (moderate): aquella de talón firme y parte media de curva progresiva. Son, quizás, las más corrientes por ser adecuada para cualquier tipo de distancia de lance.
– Acción parabólica (slow): desde el talón la caña se va curvando de manera progresiva en una flexión homogénea. Se trata de un tipo de cañas que trabajan en toda su longitud; permitiendo lanzar plomos de pequeño tamaño a distancias más que aceptables. Requiere que el pescador actúe con cierta anticipación con respecto al momento de la picada, puesto que presenta cierto retraso en el clavado. Es una buena acción para distancias medias, ya que requiere un mínimo esfuerzo para lanzar. Por todo ello resulta sin duda la más adecuada para pescadores noveles.
– Acción repartición (RIP): este tipo de acción es la preferida por los pescadores más modernos o técnicos. Este tipo de cañas están dotadas de una acción “nerviosa”, resultando realmente complicado controlarlas, por lo que están totalmente vetadas para pescadores principiantes.
Si bien y tal y como ya hemos señalado, cada pescador deberá tener en cuenta sus propias características físicas ya que éstas determinarán en última instancia las características de la caña. Volvemos a recordar que la caña es una extensión de nuestro propio brazo y como tal, debe adecuarse a nuestras posibilidades
ANILLAS
De nada vale la mejor de las cañas si el anillado no es el correcto. Y es que quizás sea esta parte de la caña la que más ha evolucionado con el paso de los años: desde las antiguas anillas de metal, pasando por las de porcelana, las de óxido de aluminio... en la actualidad una de las obsesiones más constante de los fabricantes es la de encontrar un material adecuado para la eleboración de anillas resistentes y a la vez ligeras. Así se han realizado experimentos con materiales como el carburo de tungsteno (también conocido con el nombre de “wolframio”), un material de dureza similar a la del diamante pero con la desventaja de tener tendencia a la corrosión; también se han desarrollado interesantes derivaciones del cromo, que no han terminado de resultar válidas por oxidarse.
Actualmente la tendencia del mercado es hacia las anillas llamadas monopuente o globo y de cerámica SIC, también conocidas como de rozamiento "0".
Es recomendable que estas anillas sean de gran tamaño, con el fin de que faciliten el paso del hilo, sin imponerle ningún tipo de resistencia.
CRITEROS BÁSICOS DE ELECCIÓN
Dicho todo lo anterior, podríamos resumir en unos cuantos puntos lo que hemos denominado “Criterios básicos de elección”, que esperemos le resulten útiles.
– Los pescadores que se están iniciando deberían optar por una caña de tres tramos de accion media o una enchufable.
– Los pescadores más técnicos disfrutarán más con una caña de dos tramos.
– En caso de que sea una persona corpulenta y si está en una buena forma física, opte por cañas más largas.
– Si va a pescar en una playa de mar muy batida, de grandes olas, también se recomienda que utilice cañas largas.
– La puntera: si pesca en playas tranquilas, puede elegir una puntera híbrida, para playas más turbulentas, es preferible una puntera dura.
– En la elección de la punta también influye la especie que deseemos capturar: para peces de talla media y “recelosos” conviene una puntera híbrida.
– Tenga en cuenta que es importante que la caña sea de buena calidad, pero es mucho más importante que se ajuste a la perfección a nuestras características y necesidades. En este sentido conviene saber que existen modelos que incorporan contrapesos para equilibrarla la caña a nuestro gusto.
Un último consejo: intente ser práctico y no compre nada que no se ajuste a sus necesidades y posibilidades, sea sincero consigo mismo.